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Tanto para esta como para las anterior parte de las peripecias de Bridget Jones, Renèe Zellweger tuvo que tomar clases de dicción para tener acento inglés, pero lo que le debió de resultar más difícil fue engordar los 10 kilos que se le pedían para interpretar el papel y para ello, entre otras cosas de su dieta, se incluían 10 donuts diarios. |